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Angustia del X mes

¿Se acuerdan que a este madre primeriza le sobraban 3 minutos diarios 🙄, y decidió arrancar un blog?
Bueno, el Benjamin de está madre, cumplió 7 meses y entró en algo llamado “angustia del 8vo mes”. Shoy me, shoot me now.
Voy a tratar de explicarles de que va esta cuestión. Nos vamos a saltear los estadios del embarazo para pasar a esta etapa que la tengo fresquita.

Vos tenías un niño casi perfecto. Activo, sí. Pero a la noche se dormía sus buenas horas de corrido, casi sin molestar. Sociable, se lo pasabas al kiosquero de la esquina y él feliz.
Hasta que un día las cosas cambian. El chico llora todo el tiempo, y cuando digo todo, no es figurativo. La hora de dormir es un drama. Con la única persona que se queda es con vos y… Vos. Ni con el padre.
Estás convencida que te lo cambiaron. Mucho expedientes secretos x te lleva a la conclusión que a tu hijo te lo abdujeron. Esa es la única explicación posible, o que está poseído por el mismísimo diablo. Este NO ES TU HIJO.
Angustiada, sin dormir, caes en la consulta del pediatra y le comentas estos hechos. El, muy suelto te dice: “es la angustia del 8vo mes.” ¡¿Perdón?! ¿Y eso con qué se come?

¿De qué consta esta angustia? ¿Qué es lo que le pasa al bebé? Aparentemente, se da cuenta que no es un uno con la mamá. Es un ser independiente y este cambio lo angustia. El llanto es de angustia, les juro. Lo único que quiere es estar prendido como garrapata de la madre. El tema es cuando mamá necesita dormir…
¿Cuánto dura? Semanas, meses. Completamente random.
¿Todos pasan por esto? Supongo. Si tenes un hijo tranquilo 🙋🏻. De los que lloran lo justo y necesario, créeme que te vas a dar cuenta.
¿Cuándo? Algunos dicen que puede comenzar junto con la “independencia alimenticia”, en sencillas palabras cuando le empezas a dar comida, 5to/6to mes.

Esta etapa es una po…ga. Armate de paciencia, comprá extra en el chino. No vas a dormir. Y ni siquiera es como cuando recién nació. Acá lloran con angustia y no hay nada que les venga bien. Lo bueno es que es una etapa. ¡Tiene un comienzo y un fin! ¡Chocame los 5!
De esto no vas a morir, en el peor de los casos terminas en la guardia del fleni con ketorolac intravenoso de la migraña que tenes.
Entonces; paciencia. Trata de dejárselo a la abuela, tía, o quien sea de confianza y dormí una siesta o salí a caminar. Otra cuota de paciencia. Llorá, putea, y prometete que nunca más vas a tener un pibe. Paciencia. Agarralo fuerte y decile que no te pensabas ir a ningún lado, que no lo ibas a abandonar hasta que llegó el 7mo mes muejejeje (el humor es clave). Paciencia. Siempre que llovió, paro (?!). Paciencia. No estás sola, todas las madres pasaron por eso (en algún momento lo reseteas) así que descargate con ellas. Saben por lo que estás pasando y no te van a considerar una loca exagerada. Paciencia (esa que nunca tuviste para el resto de tu vida, acá aparece).
La maternidad es esto, un desafío constante. Con altos y bajos. Mucho sacrificio, pero vale cada maldita hora no dormida y cada gota de ketorolac.